Una buena vida poscosecha asegura que tus flores lleguen al mercado en condiciones óptimas. Estas prácticas pueden ayudarte a mantener su frescura y apariencia.

Corte en el momento adecuado Cada especie tiene su punto ideal de corte. Cortar ni muy temprano ni muy tarde garantiza mayor durabilidad.

Uso de conservantes Aplica soluciones poscosecha con bactericidas y nutrientes para prolongar la vida en florero.

Hidratación rápida Coloca los tallos en agua limpia inmediatamente después del corte para evitar embolias.

Temperatura controlada Traslada y almacena las flores en cámaras frías entre 0 y 2 °C para frenar el metabolismo.

Manejo cuidadoso del empaque Usa materiales adecuados y evita la compresión. Una buena ventilación es clave en el transporte.

Conclusión: La vida poscosecha empieza en el campo. Con buenas prácticas, aseguras flores frescas y de alta calidad hasta su destino final.

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